sábado, 19 de marzo de 2016

UN REGALO INESPERADO



Ver nevar en Zaragoza no es imposible, pero es poco frecuente, especialmente en estos últimos inviernos.
El pasado lunes, el tiempo nos sorprendió con una nevada inesperada.
Durante un par de horas, unos copos de tamaño considerable empezaron a cubrir los tejados y a posarse sobre los coches y pudimos disfrutar de un espectáculo poco habitual aquí. 

La última gran nevada caída sobre Zaragoza, tuvo lugar el 22 de febrero de 2005, pero también hubo nevadas importantes en el siglo pasado, más concretamente en 1923 y 1944.

Fue una gran sorpresa, algunos de vosotros no recordábais haber visto nevar. Es verdad que la nieve trae complicaciones, sobre todo caídas y problemas de tráfico, pero verla caer tiene siempre algo de mágico y de regalo inesperado.
 

EL EQUIPO DE REDACCIÓN

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