domingo, 14 de febrero de 2016

VISITA AL PALACIO DE LA ALJAFERÍA

El jueves las clases de quinto fuimos al palacio de la Aljafería.


Nos contaron que había sido el palacio de verano de un rey que se llamaba Abu-Jafar. Luego fue castillo de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, y también cuartel militar durante la guerra de Sucesión. Ahora es la sede de las cortes de Aragón, que es donde los políticos aprueban las leyes.

Cuando era rey Abu-Jafar todo estaba pintado de colores vivos y pan de oro, y había pájaros esculpidos en los arcos de piedra. Ahora solo queda uno y hay que fijarse mucho para verlo. También había un jardín y una mezquita con muchas ventanas para que el rey pudiera orar las cinco veces al día obligatorias para los fieles musulmanes adultos. En la mezquita hay un mihrab orientado a La Meca.

El decorado de los pájaros estaba porque, según su religión, cualquier musulmán fiel que muriera sería llevado al cielo con Alá, mientras tanto sus almas se escondían en los pájaros del paraíso, como por ejemplo los faisanes.

Cuando estuvieron en él, los Reyes Católicos construyeron en el piso de encima una sala del trono, una cárcel para infieles que después sería una biblioteca y tres salas de espera.

En una de las salas de espera había trazado en el suelo un  laberinto para que los que esperaban allí se pusieran a dar vueltas en el sentido que marcaban las flechas, sin saber que el laberinto no tenía fin y así la espera se les hacía más corta. Se llamaba la sala de los pasos perdidos.



También nos contaron que la gente, al subir las escaleras con armadura, para no tropezar miraban al suelo y al frente, al suelo y al frente, así en todos los escalones, con lo que hacían cuarenta reverencias al rey antes de subir al salón del trono. Además como llegaban muy cansados, no podían hablar y si no podían hablar, no podían negociar con el rey.

En la cárcel vimos unos grabados de iglesias, soldados y palabras escritas en latín en las paredes. Las habían hecho los prisioneros que estuvieron allí.

Cuando fue cuartel se quitó todo el decorado y lo llevaron a los museos porque los militares usaron el salón como hospital y la mezquita como cocina. Las láminas de oro del salón las quitaron para poder limpiar mejor el hospital y que fuera más higiénico.

Ahora es la sede de las cortes de Aragón. Es una sala muy nueva y toda de madera. Tiene forma de hemiciclo y los asientos se llaman escaños. Enfrente de los escaños hay una mesa donde se sienta el presidente de las cortes y debajo un atril con un micrófono donde los políticos suben a debatir.

En la parte de arriba hay unos cuartos de cristal insonorizados para los periodistas de la radio y de los periódicos y al fondo unas butacas verdes para que pueda asistir el público, pero solo dejan ir cada quince días que es cuando se reúnen todos los diputados.




BLOGUERO DE 5º: SERGIO B.


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